Pasando hojas hacia
atrás
en el libro de la vida,
lo que el tiempo se llevó
repaso línea por
línea.
.
Se llevó la dulce
niñez,
vida feliz sin
compromisos,
solo dolores
que se
curaban con una tirita.
Se llevó la
adolescencia.
Mariposa despistada
donde paraba el
viento,
allí se encontraba
perdida en un sin fin
de pensamientos.
Enfermedad
pasajera
que solo curó el
tiempo.
Se llevó la
juventud,
etapa larga y
productiva.
Estudios y amigos verdaderos,
ilusiones, amores,
trabajo con deliciosos compañeros.
Diversiones saludables:
Deportes, y los días festivos,
guateques con amigos
bailando toda la
tarde
como si no hubiera
un mañana.
Boda, nueva casa,
hijas...
Y desde allí,
muchas ilusiones
a largo plazo,
que por etapas se
perdieron
dejando el corazón hecho pedazos :
como,
el nido de plumas donde refugiarme
como cuando era niña,
y más ausencias
que fueron pasando por la vida.
Se llevó las
transiciones
de un estado a otro.
Ahora,
son otras, sin perspectivas,
solo... el día a día.
Pero, ¡que bello es
vivir!
cuando la vida te
deja recordar y,
soñar a tu manera.
