Más allá de la vida,
tras los cristales blancos,
mi corazón y mi alma
te estarán esperando.
Vestida de misterio,
el viento ululando
entre la luz de la luna
donde guardo mis abrazos.
Abrazos que no puedo dar
por no pisar el asfalto
donde se hunden los pies
y se pegan los zapatos.
Allí todos son flores
caminos arbolados,
con las hojas muy verdes
por unos versos soñados.
Los sueños serán sueños,
unos sueños soñados
en esta vida vivida,
y nunca realizados.
Tras los cristales blancos
mi corazón y mi alma ,
te estarán esperando






