Mujer pensando / Woman thinking
¡Qué cosas tiene la vida!. Cuando eres joven te la pasas diciendo:
Sino trabajara, haría esto y aquello; si tuviera dinero, iría a este sitio, al otro… me pasaría la mayoría del tiempo viajando. Si fuera gratis la piscina, iría todos los días que pudiera… Y resulta, que pasa la juventud, y ahora ya dispones de más dinero y de mucho tiempo. ¿Qué pasa?, ¿por qué no viajas tanto si tienes todo el tiempo del mundo?, ¿por qué no vas a la piscina que a esta edad es casi regalada?, pues ¿por qué va a ser?, porque ya no tienes las mismas ganas, ya solamente te dedicas hacer actividades, que encima pagas para obligarte a ir, porque sino tampoco irías por pereza. ¡Ay Dios mío, siempre quejándonos! y la mayoría de las veces sin razón.
Lo que sabemos los mayores con certeza, es que cuando tenemos una cosa, queremos otras, y nunca se pueden tener todas juntas.
Yo sin ninguna duda, regalaría todo el tiempo que me sobra junto con el exceso de mis años, y como se suele decir: lo pasado, pasado.
¿Qué tal si tuviéramos otra vida con la misma familia, con los mismos amigos etc. para rectificar lo transformable de la primera…?








